jueves, 30 de septiembre de 2010

ALEJANDRO MAGNO: UN PERSONAJE AL QUE HAY QUE ACERCARSE

   Alejandro Magno (356 - 323 a.C.) fue un personaje muy destacado de la Historia de Grecia. Admirador del héroe griego de la mitología Aquiles, trató de emularlo durante su corta pero intensa vida. Ya su infancia fue distinta a la de otros jóvenes, pues su preceptor fue el gran filósofo Aristóteles. Con sólo 18 años participó en la batalla de Queronea junto a su padre Filipo. Dos años después sucedió a su padre, que había sido asesinado, se hizo cargo del ejército y en los siguientes trece años logró conquistar un vasto territorio, que se extendía desde Grecia hasta la India.
Alejandro Magno, Gliptoteca de Munich
   Una personalidad como la suya ha despertado todo tipo de opiniones. Las hay que lo califican de violento, cruel y sanguinario. Pero nadie niega su increíble capacidad de liderazgo,  su fuerza y valentía.
   Os ofrezco varias formas de acercaros a este gran personaje. La primera es visitar (aunque sea de forma virtual) la exposición que le dedica el Museo del Hermitage de Amsterdam desde ahora hasta el 18 de marzo de 2011. En el enlace siguiente podéis ver algunos de los cuadros, estatuas o joyas que muestra el museo. Hermitage de Amsterdam
   La segunda posibilidad es leer una magnífica trilogía de Mary Renault (Fuego del paraíso, Muchacho persa, Juegos funerarios) que nos ofrece a través de una entretenida novela histórica la infancia, madurez y muerte del genial Alejandro.
   Tampoco está nada mal la visión que nos propone el cineasta Oliver Stone en la película Alexander, de la que os muestro el trailer promocional.


   Y, por supuesto, también hay la opción de sentarse a ver un magnífico documental de National Geographic. La primera parte, de las seis en las que está fragmentado, podéis tenerla pinchando abajo; las restantes podéis encontrarlas en youtube.



   De una o de otra manera, merece la pena saber un poco de este gran personaje de la Historia de Grecia.

sábado, 18 de septiembre de 2010

LA MUJER EN GRECIA. ¿HEMOS AVANZADO? (1ª PARTE)

   La civilización griega ha sido una de las que más ha aportado a las sociedades occidentales. Sin embargo, no todo en la Grecia Antigua era bello y hermoso. También había aspectos negativos que no debíamos haber heredado, pero que, a pesar de los siglos pasados, mantenemos. Uno de ellos era la situación de subordinación de la mujer griega.
   ¿Por qué la mujer ocupaba un lugar inferior al hombre? Os ofrezco la lectura de un fragmento (VII, 22) de la obra de Jenofonte titulada Económico (traducción de Juan Zaragoza). Conviene leerlo sin olvidar que estamos ante un autor del siglo V-IV a.C.. El problema no es que Jenofonte dijera semejantes cosas, sino que hoy en día haya gente que esté de acuerdo con él.

     "La divinidad, en mi opinión, creó la naturaleza de la mujer apta desde un principio para las labores y cuidados interiores, y la del varón para los trabajos y cuidados de fuera. Dispuso también que el cuerpo y la mente del hombre pudieran soportar mejor los fríos y el calor, los viajes y las guerras, y en consecuencia le impuso los trabajos de fuera. En cambio, a la mujer, al darle un cuerpo menos capaz para estas fatigas, la divinidad le encomendó, me parece a mí, las faenas de dentro. Y sabiendo que había inculcado en la mujer y le había encargado la crianza de los niños recién nacidos, también le adjudicó en el reparto un mayor cariño hacia los recién nacidos que al hombre. Como también encargó a la mujer la vigilancia de los víveres: sabiendo la divinidad que para la vigilancia no es malo para ser de carácter medroso, infundió en la mujer un grado mayor de miedo que en el hombre. Pero sabiendo que tendría necesidad de defenderse el que se encargara de las faenas de fuera, si alguien intenta hacerle daño, le dio a su vez a éste una mayor parte de audacia. […] Y como ambos por naturaleza no tienen las mismas aptitudes, precisamente por ello se necesitan mutuamente, y la pareja es más provechosa porque uno puede lo que al otro le falta."

martes, 7 de septiembre de 2010

MARCIAL: ¿POETA PARA MAYORES DE 18?

   Marco Valerio Marcial fue un poeta hispano (Bilbilis) que destacó por sus mordaces comentarios y ácidas críticas en la Roma de Nerón y los Flavios. Corría el siglo I d.C. cuando Marcial escribía sus epigramas (composiciones breves en verso) de contenido muy variado y de tono satírico y burlesco. No es difícil abrir un libro del bilbilitano por una página al azar y encontrarse con un poema obsceno. Hay muchos. Sin embargo, no deberíamos quedarnos sólo con éstos y olvidar el resto. No obstante es normal la curiosidad que suscitan. Nos llama poderosamente la atención que este tipo de composiciones tuvieran éxito en la época y, quizá, hasta que estén englobados dentro del arte literario.
   Os selecciono algunos epigramas obscenos con la intención de que entendáis que la visión sobre los temas sexuales ha variado a lo largo de la historia y también, por qué no decirlo, para que os riáis un rato. Os ofrezco la traducción de Dulce Estefanía, aunque os recomiendo echar un vistazo al original. El traductor puede elegir distintos términos que, aunque sean sinónimos, pueden suavizar o aumentar la intención real del autor. Las traducciones son necesarias, pero suponen un intermediario entre el autor y el lector. Si pincháis en el siguiente enlace, podréis ver el original. No creo equivocarme al afirmar que más de uno buscará cómo se dicen ciertas palabras en latín. Os animo a investigar. Marcial en Latín
    Libro II, poema 62
      Te depilas el pecho, las piernas y los brazos y tu minga afeitada está rodeada de pelos cortos: todo esto lo pones, Labieno -¿quién lo duda?- a disposición de tu amiga. El culo que depilas ¿a disposición de quién lo pones, Labieno?
    Libro VI, poema 23
       Ordenas, Lesbia, que mi pene esté siempre a tu disposición: créeme, una minga no es como un dedo. Aunque tú la estimules con manos acariciadoras y con palabras, tu rostro imperioso actúa en contra tuya.
    Libro VI, poema 36
        Tienes una minga tan grande como tu nariz, Papilo, de forma que, cada vez que entras en erección, puedes olerla.
     

domingo, 5 de septiembre de 2010

LOS ROSTROS DE LA MUERTE

   La arqueología es una ciencia imprescindible para conocer e interpretar nuestro pasado. Gracias a ella entendemos cosas que de otro modo serían una incógnita.
   Si viajamos a Pompeya, ciudad italiana cercana a Nápoles, nos daremos cuenta de la increíble labor que han realizado los arqueólogos. Pero, para ser honestos, hay que señalar que todo lo que vemos en este lugar se lo debemos al volcán Vesubio. En el año 79 d.C. entró en erupción para desgracia de sus habitantes. Sin embargo, la ingente cantidad de ceniza que lanzó nos ha proporcionado la ocasión única de visitar una ciudad tal cual era en el siglo I. Todo quedó sepultado, pero a la vez conservado, bajo la capa de cenizas.
   Recorrer Pompeya es más que recomendable, pero ahora sólo quiero detenerme en un aspecto de lo que probablemente más nos llamará la atención de su visita: los rostros de las víctimas del volcán. Las que se han hallado muestran la crueldad y la violencia del momento que tuvieron que vivir.

Moldes de yeso de algunas víctimas de la erupción del Vesubio
   La técnica por la cual se consiguieron moldes de los cadáveres se la debemos al arqueólogo Giuseppe Fiorelli. En el siguiente vídeo (del minuto 5.55 al 7.17) podréis escuchar las explicaciones del proceso.


  

   Si queréis saber algo más del apasionante trabajo de los arqueólogos en Pompeya, os recomiendo el documental realizado para explicar la película de la BBC Pompeya, el último día. Si pincháis en este enlace  Misterios de Pompeya, veréis una de las cuatro partes del mismo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

SIN -S, POR FAVOR

   Cuántas veces oiremos cosas como: hablasteS, comisteS, fuisteS, etc.. Es un vulgarismo muy extendido. La razón es sencilla: casi todas las segundas personas del singular llevan en castellano el morfema -s. Sin embargo, la mayoría no es la totalidad. ¿Por qué la lengua nos complica la existencia incluyendo excepciones? La respuesta está en el origen. La lengua latina tenía dos tipos de desinencias personales en la voz activa; unas, para todos los tiempos excepto uno y la otra, para el pretérito perfecto de indicativo. En las primeras la 2ª persona del singular se marcaba con una -s, pero en las segundas la marca era -isti. Si nos empeñamos en poner -s en los pretéritos perfectos, estaremos intentando marcar doblemente la segunda persona. El hablante, al no conocer el origen, no ve ninguna marca en la forma acabada en -ste y cree que le falta la -s. Por ello, cualquier estudiante de latín no debe permitir que de su boca se escapen cosas como dijisteS, contasteS o comprasteS.
   Usar la lengua con corrección es algo que todos deberíamos intentar. Empecemos por estas eses que tanto daño hacen al oído.

viernes, 3 de septiembre de 2010

LATINISMOS: SÍ, PERO CON CORRECCIÓN

   ¿Quién dice que el Latín es una lengua muerta? No es cuestión de desmontar ahora esta falsedad, pero sí intentaré aportar algunas pruebas de lo equivocado de esta afirmación.
    Cada vez que hablamos en castellano no hacemos otra cosa que usar un latín transformado. Pero en ocasiones ni siquiera lo transformamos, sino que lo introducimos sin saber su origen. Dentengámonos, por ejemplo, en la palabra agenda. Si miramos en el Diccionario de la Real Academia nos dirá que es un sustantivo femenino, pero si vamos a un diccionario de Latín descubriremos que es una forma verbal que significa "lo que debe hacerse". Podríamos mencionar multitud de ejemplos: curriculum, ultimatum, referendum, ... Sin embargo, quiero detenerme sólo en dos latinismos muy mal usados.
    El primero de ellos es grosso modo. Estas dos palabras no necesitan una "a" delante que muchos se empeñan en poner. En Latín esa preposición que intentamos insertar estaba ímplicita, puesto que el caso ablativo, en el que está el sintagma, equivale a nuestro Complemento Circunstancial. Así que, por favor, si alguna vez queréis decir que "más o menos acudimos a la cita la mitad de los convocados" no lo expreséis, para quedar más cultos ,"a grosso modo fuimos la mitad". Esa "a" sobra.
   El segundo latinismo que se oye mal más veces que bien es motu proprio. Por la misma razón que el anterior no puede llevar delante ninguna preposición. Muchos diréis que lo que se escucha es de motu proprio, pero no siempre la mayoría tiene la razón.  Por último, no creáis que me he equivocado al escribir proprio; aunque sea difícil de pronunciar, tiene -r- en las dos sílabas.
   Los latinismos son bonitos y nos llevan al lugar de donde nuestra lengua procede, pero usarlos mal sólo nos puede hacer que quedemos en ridículo.
    Os doy dos enlaces para que indaguéis, si os apetece, sobre este tema. Buscador de latinismos y Lista de Latinismos