domingo, 29 de agosto de 2010

ROMEO ES PÍRAMO Y JULIETA ES TISBE

   Seguro que todos conocéis quiénes eran Romeo y Julieta, pero ¿a alguno le suenan los nombres de Píramo y Tisbe? Lo más probable es que la respuesta sea no. El gran dramaturgo inglés William Shakespeare creó una obra genial, pero no partió de cero. Como muchos escritores, era conocedor de los grandes autores griegos y romanos y, entre ellos, estaba el gran Ovidio. Éste escribió varias obras muy recomendables, como la que nos ocupa ahora, Las Metamorfosis (por favor, no las confundáis con la obra homónima de Kafka). En ella se sucenden historias de la mitología cuyo nexo de unión es la transformación o metamorfosis que sufre un personaje.
   Píramo y Tisbe eran dos jóvenes que se amaban, pero que contaban con la oposición de sus familias. Una noche se citaron a las afueras de la ciudad. Tisbe llegó la primera, pero al ver que una leona se acercaba a beber a una fuente, huyó. Sin embargo, perdió su velo y la leona lo desgarró dejando restos de sangre. Cuando llegó Píramo, al ver el velo ensangrentado, creyó que su amada había muerto y se suicidó con la espada. Entonces Tisbe vio al joven, cogió la espada y se mató ella también. Todo ello sucedió junto a una morera, cuyos frutos, a partir de entonces, dejarían de ser blancos para teñirse del color de la sangre.

Píramo y Tisbe, Gregorio Pagani, Galería de los Uffizi
   Obviamente Romeo no es exactamente Píramo, ni Julieta, Tisbe, pero claramente fueron modelos que Shakekspeare conoció y de los que se sirvió para crear a la pareja más cononocida cuyo amor no pudo superar las rencillas familiares.
    Si queréis leer una traducción de este pasaje de Las Metamorfosis, pinchad en el siguiente enlace   Ovidio. Si también os apetece deleitaros con Shakeskpeare y comprobar cuánto de Píramo y Tisbe hay en  Romeo y Julieta, pinchad aquí    Shakespeare.

2 comentarios:

Unknown dijo...

¡Que curioso!

elena clásica dijo...

Excelente exposición.
¡Ah! Ovidio, Ovidio, siempre Ovidio, deleitarse una y otra vez en las pasiones de los dioses y de los mortales y en las transformaciones tan literarias como vivificadoras en el ánimo del lector. Gigante Shakespeare en la versión de su arquetipo amoroso... siempre resonarán en mi mente algunos de sus versos, sobre todo cuando empieza a despuntar el día:
¿"Será la alondra o será el ruiseñor?

Dos autores extraordinarios.

Bárbaro Pagani en su representación pictórica.

Preciosa entrada.