domingo, 25 de marzo de 2012

GUERRAS DEL PELOPONESO

   Las guerras del Peloponeso duraron tres años y causaron el conflicto militar más importante de la historia de Grecia. En este conflicto se enfrentaron La Liga de Delos que estaba dirigida por Atenas y La Liga del Peloponeso. Este enfrentamiento de gran importancia se caracteriza por tener tres fases:

  1)Arquidámica: mientras Esparta intentó invadir en varias ocasiones Ática, Atenas aprovechaba y arremetía contra las dos costas del Peloponeso para tratar a la vez de mejorar el estado de su imperio. Tras firmar la Paz de Nicias finalizó
la guerra en el año 421 a.C.

  2) En la 2º fase Atenas
mandó una gran fuerza expedicionaria con el fin de atacar Siracusa desde los años 415 a 413 a.C . Esta fase fue iniciada en el año 415 a.C. Al lograr exterminar gran parte del ejército
ateniense finaliza la guerra dejando en consecuencia a aliados y soldados esclavizados.

  3)En la
última fase denominada Guerra de Decelia, Esparta ayudada por los gobernadores de Asia menor y por Persia se implicaron en ayudar a defender levantamientos en Estados que se encontraban dominados por Atenas en algunas zonas marítimas como por ejemplo Jonia y el Mar Egeo. Con esta técnica lograron debilitar a la Liga de Delos y ésta consiguió llegar a obtener así el predominio marítimo. Se destruyó su flota en Egospótamos y tras este suceso Atenas dio por perdida la lucha y se rindió.

   
A continuación les dejo un vídeo en el que pueden ver la primera fase de las Guerras del Peloponeso:
   Estos mapas  muestran los territorios que se vieron involucrados en la Guerras del Peloponeso  en cada una de sus fases correspondientes:

   Pueden consultar el siguiente enlace sobre Tucídides el cual fue un historiador griego que expuso  esta obra  para darnos a conocer más sobre este tema.
  Uno de los personajes principales que vivieron la Guerra del Peloponeso fue Pericles el cual convirtió a la Liga de Delos en el Imperio ateniense, y dirigió a los suyos durante los primeros dos años de la Guerra del Peloponeso.
Busto de Pericles

   

3 comentarios:

Laura Lamata dijo...

Laura, gracias por persistir corrección tras corrección para conseguir ver la entrada publicada. Como has visto tú misma, hacer un trabajo lleva su tiempo y no todo vale. Me alegro de que hayas conseguido hacer esta entrada. Espero que estés satisfecha con el esfuerzo realizado.

elena clásica dijo...

Fantástico repaso por las guerras del Peloponeso: Esparta y Atenas enfrentadas. Tantos puntos de interés en esta mirada, así,
la lucha innata del hombre por el poder, la búsqueda constante de la hegemonía política y económica, para instaurar el régimen social afín a posteriori.

La preparación de cada una de las Ligas, sus puntos fuertes, la supremacía naval de Atenas y la condición militar de los espartanos como filosofía vital.

En tiempos de guerra se hacen extrañas alianzas, Esparta contó en ese sentido con muchos apoyos por parte de los territorios subyugados por Atenas.

Qué maravilla la obra historiográfica de Tucídides. Cómo no recordar, a su vez a Platón, el apasionado admirador de Sócrates y su testimonio sobre el gobierno de los Treinta Tiranos, la restauración de la democracia, su propia implicación en política y sobre todo el dolor por la terrible condena sobre Sócrates. Avatares de la historia.

En el vídeo tan interesante se comenta uno de los lemas más importantes seguramente del amante de la psicología en el transcurso de los siglos de humanidad:

"el que no aprende las lecciones de la historia está condenado a repetir sus errores".

Poco ha cambiado el espíritu del alma humana, ¿verdad?

Y aquí yo recuerdo unos versos de Miguel Hernández:

"Tristes guerras
si no es amor la empresa.

Tristes. Tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.

Tristes. Tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.

Tristes. Tristes."

Enhorabuena a Laura por un trabajo tan bonito y a su tocaya, la profe de Clásicas, la que tanta pasión arroja sobre las letras griegas.

Un afectuoso saludo.

Laura Lamata dijo...

¡Qué bello poema, Elena! Realmente no se puede estar más de acuerdo con el poeta.

En cuanto a aprender de la historia, qué pena que los que nos dirigen no analicen y repasen de vez en cuanto el pasado.

Besos, profesora