martes, 7 de diciembre de 2010

CIRCO MÁXIMO

La creación del Circo Máximo se remonta según la tradición al reinado de Tarquinio el Soberbio, siglo VI a.C..

En él se solían celebrar carreras de carros que tenían cierto matiz religioso y participaban en ellas los ciudadanos más encumbrados con sus propios corceles.


Los primeros espectadores se sentaban en el césped de las dos laderas paralelas.

El Circo Máximo tenía una forma muy alargada. Tenía un extremo semicircular y el otro recto y en ambos había entradas grandiosas.

La pista era de 650 metros y estaba dividida longitudinalmente por un muro llamado Spina en cuyos extremos había dos metros semicirculares en torno a los que debían girar los carros.

La capacidad del Circo Máximo era de unos 300.000 espectadores apróximadamente.

La demanda de entretenimientos populares a gran escala por parte de la ciudadanía romana llevó a Julio César a ampliar el Circo sobre el año 50 a.C.. Tiempo después el emperador Domiciano conectó su nuevo palacio del Palatino con el Circo para poder ver más fácilmente las carreras. Más tarde, Trajano añadió otros 5.000 asientos y amplió el palco del emperador para incrementar su visibilidad pública durante los juegos.

Hoy en día se conserva muy poco del Circo, con la excepción de la pista de carreras, actualmente cubierta de hierba, y la Spina. Quedan restos de algunas verjas de salida, pero la mayoría de los asientos han desaparecido, sin duda por haber sido empleada la piedra para otros edificios en la Roma medieval.

Actualmente el Circo Máximo es un parque y sigue siendo ocasionalmente usado para fines lúdicos. Por ejemplo, en él se celebró el concierto del Live 8 el 2 de Julio de 2005.

2 comentarios:

Laura Lamata dijo...

Muchas gracias, Sara, por participar en el blog. La entrada ha quedado fenomenal. Como le dije a Nerea, ésta es sólo la primera entrada. Espero que te haya resultado interesante y provechoso

elena clásica dijo...

Cómo serían aquellos romanos que participaban en las carreras de carros, y sobre todo como serían tantísimos espectadores contemplando la competición, tenía que ser bastante mediático desde el momento en que el propio emperador quiere tenerlo tan cerca y ser admirado.
Ya me imagino los chismes de la época, claro los personajes de los que hablaba Marcial, por ejemplo.
¿Cómo irían vestidas las señoras?, ¿sería un momento de presumir con sus peinados? Cuántas miradas se cruzarían, cuántas historias debieron sacudir a los espectadores y cuánta emoción desde los aurigas... sin duda, aún las podemos percibir cuando nos acercamos al Circo Máximo, sí, sin duda.
Quizás las celebraciones o eventos actuales molesten ciertas estructuras que deberían reconstruirse, y tantos espíritus que guían sus córceles.

Preciosa explicación sobre el Circo Máximo. Un placer leeros.